domingo, 9 de mayo de 2010

Ignorancia Ilustrada.

¿Y qué hago con lo que dejo de hacer?, ¿Qué pierdo si elijo?, ¿Cómo saber, que es lo que nunca voy a saber?, ¿y si no elijo más?, ¿hacia dónde me llevara la corriente?, el pensamiento es un abusador que constantemente se me presenta y me hace saber que esta ahí, ¿Qué me diferencia de entre todos los que no saben?, ¿¿Qué bien me hace saber?, ¿y quién necesita del saber y sus ansias de tener la razón?, ¿ y si no quiero saber del sol?, ¿seguiría ahí?, ¿y si estoy condenado a elegir, que pasa si elijo no elegir más?, ¿hacia dónde iría Sartre y sus máximas?, ¿Qué hacer con la condena de haber querido saber y no poder escapar de su crecimiento?, ¿Cómo negarse a la orgia que propone la vida?, ¿y si quiero escapar, hacia donde ir?, ¿sabré nada de eso?, ¿Qué es lo que no podre decir cuando hablo?, veo como procuro envolverme de nada para poder verme arrojado hacia todo, no poder escapar de mi ser, verme encapsulado en las ataduras de mi cuerpo, dejar de ser o ser sin dejar, arrojado a vivir una existencia que no quiero, el deseo de morir sin dejar a la vida a un lado, realmente ser libre o conocer de cerca la realidad de la felicidad, como negarle a la libertad la necesidad de poseer todo y no dejar nada libre de ella.
Vivir un día interminable con noches y mañanas envueltas de seres incognoscibles en los que procuro engañarme que conozco y predigo, conocer sabiendo que no lo hago y ¿Cómo saberlo?.

martes, 27 de abril de 2010

Ilusión de poder.

Poder elegir, poder saber, poder decir, poder hacer, poder soñar, poder ser feliz. A las personas les gusta sentir que pueden, sin importar si lo hacen en realidad o simplemente es una ilusión. El problema es que uno se vuelve predecible, ajustable, moldeable, todos en uno pidiendo un poco de opio, para poder sentir que puede.

Finalmente todos quieren ser tan especiales, que luego, nadie lo es.

domingo, 25 de abril de 2010

Nacimiento del hombre muerto.

El día en que se ha sabido de la muerte de Dios, ha de ser el día más oscuro del esclavo quien se ha visto sentenciado a la libertad perpetua, arrojado inminente menta a la decisión, terminando con ella así, los días (de posible felicidad) en donde no existía la preocupación por la existencia, viéndose arrojado inminentemente hacia la responsabilidad con la ansiedad y el miedo como de un bebé siendo despojado de su cordón umbilical así como de su única ilusión de seguridad conocimiento, puesto en el abismo de desconocido y demandado por el mundo en su arrojo a lo incognoscible a cristalizar con su razón todo lo que lo abrume, instigado a la decisión entre libertad y felicidad.